Home

Chirbes, R., En la orilla, Barcelona: Anagrama, 2013, 437 págs.

Maquetaci—n 1

 

Dentro de la crudeza y el materialismo hiriente de la novela de Chirbes destaco de mi lectura la sensación de olor a carroña que transmite el texto. Naturalmente, no es intención de dejar en mal lugar la edición de Anagrama, que cumple con este libro tan bien como con el resto de su colección. Las emanaciones del pantano, cuyos tentáculos extiende a los habitantes de Olba, dominan esta mirada a las miserias y despojos de lo humano. Un relato que, en mi opinión, lleva a cabo la tarea nada fácil de destapar con acierto la mezquindad que se esconde tras los sueños frustrados. Tan sólo una cita:

Justino:

– Como si, entre pobres, pudiera haber memoria sin que se te caiga la cara de vergüenza. -No cabe duda: sabe de lo que habla, él viene de abajo, lo que dice podría decirlo yo-. Un muestrario de barbaridades, comer gato, perro, rata, cáscaras de patata, melones podridos y carne agusanada. Eso hicieron nuestros padres. Y aún peor, pasar hambre. En esos museos de la memoria nunca ponen un CD con el runrún de las tripas famélicas o con el maullido del gato que llega desde el fondo de un estómago arrugado. ¿A alguien le han enseñado a distinguir esa música? No, el fondo musical de esos reportajes es Vivaldi, Mozart, Bach, o, todo lo más, alguna copla sacada de contexto y Los cuatro muleros de García Lorca, o el Himno de Riego. El maullido no sale (258).

 

 

 

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s