Home

Klein, N. La doctrina del shock. El auge del capitalismo del desastre, Barcelona: paidós, 2007, 712 págs.

Título original: The Shock Doctrine: The Rise of Disaster Capitalism (2007)

La doctrina del shock es un texto que no deja indiferente a nadie, algo perfectamente comprensible porque pone en entredicho pilares básicos de la mentalidad occidental actual relativos a las relaciones entre gobiernos, empresas y ciudadanos. La narrativa de Klein sobre la historia post segunda guerra mundial no concede un sólo respiro a la ideología (que la hay) del libre mercado o neoliberalismo económico, haciéndola responsable de crisis sociales, militares y políticas que han asfixiado a países de América Latina, África y Asia durante las últimas décadas. Naturalmente, el relato tan bien elaborado por Klein peca en algunos momentos de unilateralidad en este punto, lo que no quita que el trabajo de documentación detrás del libro sea exhaustivo y convincente.

Dada la popularidad de La doctrina del shock desde su publicación no hace falta sintetizar la estructura y contenidos del texto; es algo que otros han hecho ya y muy bien. En 2009 se realizó un documental con el mismo título que yo todavía no he visto, pero que seguramente no dé cuenta de la totalidad de la compleja red de relaciones bursátiles, empresariales y políticas que el libro desgrana con detenimiento . La infinitud de casos que analiza Klein es abrumadura confirma la idea de que la historia económica y la historia política no sólo interactúan, sino que es verdaderamente difícil distinguirlas analíticamente. Es una lástima que el libro se escribiese un instante antes de la quiebra de Lehman Brothers en 2008.

Una lectura en definitiva con sus limitaciones, aunque también obligatoria como punto de referencia para el estudio de lo político y lo económico en el momento presente. También necesaria para contar con otro punto de vista acerca de nuestra cultura y los resortes que la ponen en funcionamiento. La ideología no ha muerto, sólo se ha retirado del escenario y ya no escribe discursos. Pero pervive en mantras que repetimos a diario acerca del trabajo y el dinero.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s